Celia Díaz García

Córdoba, Ver.- La eliminación del fideicomiso a víctimas de desaparición, afecta a cientos de familias que dependían de este recurso para continuar con la búsqueda de sus familiares, sin embargo a decir de Anaís Palacios Pérez del equipo del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia A.C, la desaparición de este fondo, es el resultado de un mal manejo por parte de la Comisión Nacional de Atención a Víctimas (CEAV).

La entrevistada, consideró sumamente preocupante, la desaparición del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI) creado para la Atención a Victimas, mismo que administra los recursos para las víctimas (no así para los colectivos) y era aplicado para las víctimas con reconocimiento a nivel federal y que habían sido afectadas por delitos como; desaparición, secuestro, ejecuciones extrajudiciales, víctimas de la delincuencia organizada.

Sin embargo, a su punto de vista, la desaparición de estos recurso se da básicamente a la poca claridad con la que se manejan los recursos destinados a las víctimas, ya que era manejado a través de autorizaciones y asignaciones que hacía la misma Comisión ya que durante mucho tiempo se hizo de forma discrecional y aún cuando se daba a las familias como apoyo de alimentación, transporte se hacía a destiempo o incluso no les llegaban.

Pese a ello, a gran parte de las familias que eran reconocidas a nivel federal lograban acceder a éste fideicomiso, de ahí que su extinción coloca en una mayor vulnerabilidad a estás personas. Como ejemplo citó, en 2016 se solicitó a la CEAV el apoyo para el pago de un peritaje independiente para la identificación de unos restos humanos, la solicitud se hizo en tiempo y forma pero la CEAV tardó cerca de año y medio para otorgar los recursos a la víctima y cuando llegaron los tuvo que devolver, así lo dió a conocer Anaís Palacios.

Estos retrasos e incluso la omisión en su entrega en algunos casos dijo, es lo que ha llevado a su extinción, lamentablemente, los más afectados serán las víctimas federalizadas y que con este recurso podían seguir buscando a sus familiares e incluso sobrevivir ya que varias familias, se volvieron desplazadas tras sufrir ser víctimas de hechos como éste.